Este estudio ofrece una reflexión crítica sobre el papel fundamental que desempeñan las mujeres indígenas en la sostenibilidad económica, social y cultural de las familias y comunidades rurales de Guatemala. A partir de una mirada antropológica e histórica, el documento cuestiona las visiones economicistas que reducen el aporte de las mujeres únicamente al trabajo remunerado, invisibilizando las múltiples tareas de cuidado, producción y organización comunitaria que sostienen la vida cotidiana.
La publicación también profundiza en temas como las relaciones de género, la discriminación estructural, la complementariedad desde la cosmovisión maya y los cambios sociales que enfrentan las mujeres indígenas en contextos de pobreza, desigualdad y transformación cultural. A través de ejemplos comunitarios y análisis históricos, el estudio invita a repensar el valor del trabajo de las mujeres desde perspectivas más humanas, colectivas y culturalmente pertinentes, reconociendo su aporte esencial en la construcción de la vida comunitaria y la economía familiar.